Ahora si, pasemos a la práctica. Esta es sin duda una de mis partes favoritas del proceso porque comenzaremos a darle forma a esa idea que da vueltas en la cabeza.

Quiero pensar que tomaste en cuenta los consejos acerca de los conocimientos, recursos y herramientas con los cuales debes contar para iniciar porque es hora de utilizarlos.

1- Lluvia de ideas

Empieza seleccionar cuales producto quieres elaborar para poner en tu catálogo. Puedes hacerlo tomando muestras de internet o de cajas que ya hayas visto. Aquí en la página hay un espacio donde te regalo “Moldes gratis de cajas”.

Haz cuantas muestras quieras. Constrúyelas manualmente para que te des cuenta en donde hay fallas, qué se podría mejorar y si el material que estás utilizando es adecuado o no. 

No te preocupes si al principio tienes mil modelos distintos. Eso es bueno porque tendrás de donde elegir.

2- Selecciona

Ahora, separa las muestras en las siguientes categorías:

a) – Las que mas te gustan pero no son tan funcionales

b) – Las que no te encantan pero son funcionales

c) – Las que te gustan y son funcionales

Tristemente he de decirte que las de la categoría “a” quedan descalificadas ya que la finalidad es que las cajas sean bonitas y que además funcionen para lo que fueron creadas. Por esa razón trabajaremos el siguiente punto con los incisos “b” y “c”.

3- Saca costos

Así es, de todas y de cada una de ellas tienes que tener el costo que te genera elaborarlas. Es la parte más tediosa sin embargo es la que decide que productos pasan a la siguiente ronda de eliminación y cuales no.  Y no se vale que te dé flojera y que por eso detengas el proceso y te quedes solo con unas cuantas, es posible que mates a la gallina de los huevos de oro sin darte cuenta. 

Pues consultar este enlace en caso de no saber sacar tus costos Cómo saber en cuanto tengo que dar mi producto”.

Tendremos que separar a las concursantes de la siguiente manera:

a) – Las cajas cuyo costo de producción queda fuera de tu alcance y que generaría un costo de venta muy elevado.

b) – Las cajas que están dentro de los márgenes de costos de producción y que permitirían un precio de venta acorde a tu mercado.

c). – Las cajas cuyo costo de producción está por debajo de lo esperado. Estas nos podrían generar ganancias importantes.

De nuevo, las del inciso “a” quedan descalificadas sin importar que tan funcionales son o cuanto te hayan gustado. Eso no significa que debas tirarlas a la basura. Es posible que en un futuro cercano puedas maquilarlas con un costo más accesible. 

4- Calcula el precio de venta

Una cosa es cuánto cuenta hacer un producto y otra muy distinta es en cuánto tengo que venderlo. Te dejo un enlace a un artículo si no saber cómo realizar este paso “Cómo calcular el precio de venta”.

Organiza cómo vas a vender las cajas; sobre pedido, tendrás stock, por docena, etc.

A varias personas que vendemos cajas nos funciona hacer paquetes. Los más grandes son los que vendemos como mayoreo o medio mayoreo. El tamaño de cada paquete y las unidades que contiene varían según el tipo de caja, el costo y el mercado meta. 

5- Haz una sesión de fotografía

Ahora ya sabes a ciencia cierta cuales productos son viables en este preciso momento para ser maquilados y puestos a la venta. Entonces es hora de una bonita sesión de fotos. 

Te lo digo con la mejor intención del mundo; -A menos que tú seas fotógrafo o hayas tomado cursos al respecto, tienes permiso para hacer la sesión. De lo contrario, aléjate del disparador y evita cometer homicidio de negocio. 

Las fotografías son el medio digital más importante para posicionar una marca en el gusto del publico. Así que imagínate que pasará si tienes unas cajas divinas y unas fotos que dan pena. 

De verdad, no es que quiera ser mala onda pero el que uses Instagram Snow, Photor o Picsart, no te dan el conocimiento suficiente que requiere una fotografía de producto profesional.

6- Diseño de marca

Ponle nombre a tu negocio. Que sea claro, conciso y que se pueda pronunciar con facilidad dentro de la comunidad a la cual le pretendes vender tus cajas. Si no pueden ni pronunciarlo entonces no quedará en su mente tan fácilmente. ¡Jajaja…! Rimó. 

Igual que en el caso anterior. Si no eres diseñador ¡ALÉJATE! y permite que tu negocio nazca sin complicaciones para que sea más probable que crezca. También olvídate de esas páginas en las que puedes hacer tu logo en 5 minutos, es lo mismo que si lo hiciera tu hijo de seis años y él, te aseguro que no te cobra.

Contrata los servicios de un profesional. De nada sirve que estés invirtiendo en maquinaria, recursos y conocimientos si no tendrás una identidad corporativa profesional. Seguirás pareciendo del montón. 

7- Forma un catálogo 

Ya con tu imagen corporativa creada, es momento de hacer un catálogo para que las personas puedan saber qué es lo que vendes. 

Tú eres quien decide si habrá líneas de productos como por ejemplo: cajas para dulces, cajas para chocolates o cajas para tazas y qué productor conformarán la línea. Pero mismo caso que los dos anteriores. Si no sabes de diseño editorial contrata un profesional. 

La mayoría de los diseñadores cobramos más barato cuando nos mandan a hacer todo o varios productos acerca de una misma marca que si nos piden sólo un trabajo.  Tómalo en cuenta.

Definitivamente requieres un catálogo digital el cual puedas llevar a todas partes y compartir por cuanta red social quieras. Sin embargo, en muchos casos también es conveniente contar con un catálogo impreso. 

Espero que esta información sea de ayuda para ti y que puedas tener una idea más clara acerca de cómo avanzar en el proceso de creación de tu negocio de cajas. Aunque este proceso es similar también a los de otros tipos de negocio.