De entrada te digo que no existe una fórmula universal que diga que tal o  cual manera es la correcta de establecer un precio de venta. Quiero decir que el porcentaje de ganancia que cada uno tenemos asignado para los productos que vendemos varía de negocio a negocio aún cuando se vende lo mismo, en un lugar cercano entre ambos y con la misma calidad. Así que tranquilízate y encontremos lo que más se acomode a tus necesidades de negocio.

Existen diversos factores a tomar en cuenta para conocer cual será el margen de ganancia que deseamos o necesitamos imputar a nuestros productos. A continuación te hablo de los más frecuentes y tú posteriormente podrás utilizarlos como referencia para establecer tu precio de venta. Te advierto que no están enunciados por grado de importancia. Todos son importantes.

 

1 – Personas a las que les quieres vender

Tienes que saber a quién le quieres vender. Es posible que digas que a todos, a quién desee comprar tu producto. El problema con esto es que no todos somos iguales, me refiero a que no todos tenemos los mismos gusto, tampoco vivimos donde mismo y además, no todos contamos con los mismos ingresos. El tema de la situación económica de cada persona es fundamental que te importe ya que de esto depende en gran medida que tus clientes puedan adquirir o no tu producto. Es a lo que se le denomina “poder adquisitivo”.  Todos podemos tener e deseo de poseer un Iphone X pero con los buenos deseos no nos lo dan en la tienda, es fundamenta que llevemos dinero y si no lo tenemos…. ya sabes cual es el triste final.

Otro factor a tomar en cuenta es la edad de las personas. Por ejemplo, las mujeres de treinta y tantos años compramos cosas muy diferentes a las que compran las de veintitantos y las de cuarenta y tantos. También hombres y mujeres tenemos hábitos de compra totalmente distintos.

2 – La calidad de tu producto

Una cosa es el cariño y el cuidado que le ponemos a la fabricación de nuestros artículos y otra muy distinta a la calidad de los materiales o ingredientes con los que lo hacemos. Déjame decirte que no tiene nada de malo vender un producto económico. Las industrias más grandes del mundo, las que tienen el flujo de efectivo más constante son la que venden mercancía barata. De ninguna manera de estoy invitando a que hagas un mal producto, solo quiero que sepas que esos productos económicos que ves tan seguido no están hechos así por error, están elaborados de esa forma intencionalmente porque se dirigen a un público con poco poder adquisitivo o es un producto que se tiene que estar cambiando constantemente.

Es indispensable que conozcas muy bien la calidad que estás ofreciendo, de esta manera podrás enfocarte mejor hacia el nicho de mercado correcto.

3 – Cuantos venden lo mismo que tú

El eterno cuento de la oferta y la demanda. Nos guste o no, existe y lo seguirá haciendo. Entre más saturada se encuentre un mercado, mayor competencia por precio hay y menos probabilidades tienes para sobrevivir y aún menos de prosperar. Los primeros siempre tendrán las de ganar. Así que piensa bien donde te estás metiendo. Es verdad que existen las excepciones a la regla. Si tú eres de los afortunados que cuenta con el capital para salir a intentarlo y no te pesa una muy posible pérdida, ¡Adelante! Pero si no es el caso mejor analízalo dos o. tres veces antes de empezar.

4 – El precio que ofrece la competencia

No podemos pasar por alto el precio del de enfrente si intentamos vender lo mismo que él. Recuerda que tú eres el nuevo y que él ya tiene un mercado el cual tú quieres conquistar y aunque a muchos de nosotros no nos guste la idea de competir por precio, no podemos negar que es una buena estrategia para ganar una cartera de clientes importante aunque lo realmente interesante es ganar clientes fieles a nuestra marca.

5 – La ubicación geográfica del lugar en donde venderás tu producto

Así es, no importa donde vivas tú ni de donde vengan tus clientes, importa el lugar en donde entregarás tu producto o llevarás a cabo tu servicio. No es lo mismo vender un kilo de plátanos en México que contamos con este y un montón más de tipos de fruta que venderlo en Japón o Canadá donde es escaso. Es claro que en México es más económico que en cualquiera de los otros dos países. Y lo mismo ocurre al interior incluso de tu ciudad.

6 – Lo que tú requieres ganar

Sí, así es. Tienes que saber cuanto necesitar ganar para sobrevivir, esto no significa que podamos pasar por alto los puntos anteriores y que si lo hacemos, suponer que no pasará nada. Pero es muy importante saber qué cantidad requieres.

Aquí entran los gastos del negocio y tus ingresos personales, recuerda que tú eres un empleado más y requieres percibir un sueldo.

7 – La cantidad de piezas que puedes producir en una jornada de trabajo

Primero que nada establece de cuanto tiempo consta una de jornada de trabajo par tí. Dentro de ella no puedes contar el tiempo  en el que realizas actividades que no tengan nada que ver con tu negocio como alimentar al perro o bañar a tus hijos.

Ahora si. Esto es importantísimo ya que si tu producción es muy baja, el precio de tu competidor es promedio pero tus gastos son muy alto, entonces, no necesito decirte que estás en problemas. O cambias de giro o buscas producir más.

Vamos con un ejemplo

  • Daniela hace pasteles de chocolate con calidad media.
  • Vive en Guadalajara  en una colonia con situación económica promedio y quiere abrir ahí su pastelería.
  • Su jornada de trabajo es de 8 horas netas y trabaja de lunes a sábado.
  • Produce 5 pasteles por día porque sólo cuenta con un horno y puede meter uno a la vez
  • Gasta en hacer cada pastel $250.00, es decir que si vendiera todos los pasteles de la semana ella ganaría $3,000.00 semanales.
  • Ella tiene un gasto mensual de $15,000.00
  • Su competencia vende un paste similar en $350.00

Si ella diera cada uno de sus pasteles al mismo precio que el de la competencia, no alcanzaría a cubrir sus gastos personales, le estarían haciendo falta $3,000.00 mensuales. Pero no puede ofrecer un precio más alto que el de su competencia puesto que es nueva y nadie la conoce, las personas sin dudarlo se decantarían por comprar en la pastelería habitual en la que ya conocen la calidad y que además está más barato. Así que el aumento de precio no es una opción.

Lo que puede hacer es abrir la pastelería en una zona comercial  ya se sin competencia pero con un nivel adquisitivo más alto.

Si es que lo que requiere es quedarse en su colonia, podría ofrecer la entrega a domicilio gratis y subir el precio. Muchos de nosotros preferimos que nos traigan las cosas aunque estas sean un poco más caras pero así nos evitamos el tener que salir al sol o el frío, con el montón de gente y el desperdicio de tiempo.

Claro que no toeos vivimos el mismo caso de Daniela, hay quienes tienen un pequeño negocio que les sirve para percibir ingresos extras, lo cual permite una mayor soltura a la hora de establecer el precio de venta.

Espero que esta información te haya servido para darte una idea más clara en el momento de ponerle precio a tu trabajo.

¡Nos vemos pronto!