El trabajar desde casa es el sueño de muchas personas y es en estos tiempos que gracias a la tecnología cada vez es más frecuente saber de gente que lo lleva a cabo. Yo soy una de esas personas afortunadas que encontró la manera de lograrlo pero déjame decirte que no todo es miel sobre hojuelas y la realidad dista dista muchito de lo que me platicaron que sería. No me arrepiento para nada de haber elegido esta modalidad de trabajo pero como te digo, no todo es color de rosa y a continuación de cuento por qué.

Si trabajo como independiente seré mi propio jefe

Esta idea es de lo más acertada que pude haber tenido y que sé que muchas otras personas comparten. Sin embargo, no había visto la otra cara de la moneda, es decir toda la responsabilidad que conlleva el no tener a nadie que me dé órdenes. Pronto me di cuenta de la gran ventaja que tiene el que alguien más se haga cargo del mando, porque siendo subordinada hay alguien arriba de mi cabeza que se lleva los golpes fuertes si algo sale mal pero en el caso de ser independiente no hay nadie más que yo. Lo peor del caso es que no sólo soy la jefa sino también la empleada así que nadie más que yo se lleva todo lo bueno pero también me toca cargar con todo malo. No me malinterpretes, lo que intento decirte es que antes de pensar que algo es todo lindo y maravilloso, primero tomes en cuenta las experiencias que han tenido otras personas acerca de algo parecido a lo que deseas emprender.

Al poco tiempo de ser yo la única persona que recibía todo tipo de retroalimentación supe que sin lugar a dudas requería algo de personal que me ayudara en mi labor. El problema con eso era que nadie lo quería hacer gratis y no contaba con tantos clientes como para generar una ganancia que soportara el pago de dos sueldos. Sí, así es, de dos sueldos, el de la otra persona y el mío porque recuerda que soy empleada también.

Todo lo que gano es para mi y nada más que para mí

Sí, es verdad es todo mío lo que gano en la semana pero eso no significa que pueda despilfarrarlo. Los gastos corrientes se siguen haciendo y si bien es cierto que ya no gasto en transporte para trasladarme todos los días a un determinado punto, aún necesito tener movilidad no para irme de fiesta o con los amigos todos los días, sino para hacer compras relativas al negocio como materiales, citas con clientes y pagos. Además recuerda que trabajando como independiente las ganancias no son fijas y por mucho que me haya asignado un sueldo base, si no hay ingresos en la quincena suficientes para cubrir mi cuota pues no puedo hacer un recorte de personal y ya. Alguien tiene que trabajar.

Aunque a nadie nos guste la realidad, hay meses buenos y otros no tanto, así que es indispensable tener dinero en caja para los más flacos. También es importante recordar que de las ganancias, una parte se tiene que ir a reinversión para que de esta manera el negocio pueda crecer. En mi caso compro más material para lograr tener un stock más grande y poder surtir los pedidos más rápido, adquiero algo de maquinaria que me ayuda a hacer más eficiente el proceso de producción e invierto en mandar a hacer nuevos moldes para ofrecer un mayor surtido de productos y así ser capaz de satisfacer las necesidades de un mayor número de clientes. ¿Tú en qué inviertes?

No tendré horario de entrada o de salida

Esta parte es en la que considero la mayoría de las personas que inician como independientes fallan ya que tener un horario, al menos para mí, es indispensable. No digo que no me llegó a pasar, también caí en las seductoras garras de la flojera y me levantaba muy tarde al principio y pues ¿cómo no? si me dormía como ahí de las 3:00 a.m. todos los días. Afortunadamente agarré la onda y me di cuenta que aquel patrón de sueño afectaba muy negativamente a mi desempeño laboral y por ende también a mi cartera. Fue entonces que comencé a levantarme y a dormirme más temprano y así el tiempo me rendía mucho más porque estaba menos cansada.

Otra cosa que me sucedió y que me fijé que le pasa bastante a la mayoría de emprendedores es que no sabemos cuando parar. Trabajamos hasta muy tarde e incluso fines de semana, a veces no salimos de la casa en días con la excusa de que si no trabajamos pues no ganamos y bueno, hasta cierto punto es verdad pero eso no significa que sea sano. Descuidarme sólo me llevará a ganar mucho dinero para pagar todos los males que adquirí trabajando para ganar el dinero. ¿Verdad que suena estúpido? Y peor te la cuento. El trabajar mucho no le asegura a nadie que por eso ganará mucho dinero.

Algo que si es muy cierto en mi caso es que si no tengo mucho trabajo o si ya lo adelanté, entonces puedo darme la oportunidad de acomodar otro tipo de actividades dentro del horario que tenía destinado para trabajar. No tiene caso que me quede a picarme los ojos si todo está hecho. En una oficina no podría hacer eso. Ahí tendría que quedarme hasta mi hora de salida aún cuando durante todo el día no haya nada para hacer.

Puedo andar todo el día en pijama si se me antoja

Pues si, de porder si se puede pero al menos en mi caso, no trabajo igual de a gusto que cuando me cambio de ropa y estoy fresca. Cuando empiezo a trabajar en pijama  me siento más somnolienta y cansada, con ganas de volver a la camita que está tan cerca y me grita que me necesita ahí con ella.

Considero que un cambio de ropa si cambia mucho el ambiente y recuerda que siendo independiente, el ambiente ambiente lo hacemos cada uno de nosotros. No digo que me pongo tacones, me maquillo y uso saco para trabajar porque no es verdad pero todos los días me baño, me peino y me pongo algo muy cómodo y lindo que me permita estar a gusto y fluir en con mi trabajo. Esa es la ventaja, nadie me dice que los lunes es de falda recta y los viernes de jeans.

Cómo puedes ver, nada es tan cierto ni tan falso. Pero sólo podrás darte cuenta de esto hasta que tú mismo lo experimentes. Tal vez a ti si te funciona muy bien el andar en pijama todo el día o el no tener un horario y estará bien siempre cuando logres el objetivo que te has propuesto al momento de iniciar en este camino.

Espero que este blog te haya gustado y que algo de mi experiencia pueda ser de tu ayuda, aunque sea sólo para entretenerte y que te distraigas de manera agradable.

Te deseo mucho éxito en todo lo que hagas

¡Hasta pronto!